Año 2, núm. 15, octubre de 2026
ISSN 3122-3583
voces
El experimento que México prefirió no ver
Redacción de El Diluvio
En un video del CONAPRED de 2011, niñas y niños atribuyeron cualidades buenas al muñeco de piel clara y malas al de piel oscura. Dos figuras casi idénticas revelan cómo se aprende temprano el prejuicio racial y desmienten la cómoda idea de que México está libre de racismo.
A finales de 2011, el Conapred grabó a un grupo de niñas y niños mexicanos frente a dos muñecos idénticos en todo salvo el color de piel: uno blanco y uno negro. Uno por uno, se les pidió elegir cuál era bueno y cuál malo, cuál era bonito y cuál feo. La mayoría, casi sin dudar, señaló al muñeco negro como el malo y el feo. El video se hizo viral casi de inmediato y, más de una década después, sigue circulando.
El racismo también se aprende antes de saber nombrarlo
El experimento no es original de México: retoma el célebre doll test que los psicólogos Kenneth y Mamie Clark diseñaron en Estados Unidos en los años cuarenta, usado después como evidencia en el caso Brown vs. Board of Education para argumentar el daño psicológico de la segregación racial.(1) Que México sintiera la necesidad de replicarlo siete décadas después dice tanto como sus resultados: contradice de raíz la idea, todavía extendida, de que “en México no hay racismo”, la misma negación institucional que Ricardo Bucio describe en la entrevista de este número al recordar cómo el propio Estado mexicano sostuvo esa tesis ante la ONU en 1996.
Dos muñecos; una lección incómoda sobre lo que enseñamos
Lo perturbador del video no es que existan adultos racistas, sino la edad a la que el prejuicio ya está instalado: niñas y niños de cinco, seis, siete años, sin décadas de vida social a cuestas, ya asocian sin esfuerzo la piel oscura con lo indeseable.(2) Esa es, quizá, la lección más incómoda: el racismo no se aprende de grande, se hereda de chico, en la mesa familiar, en la televisión, en los comentarios que pasan por inofensivos.
Lo que parece una elección infantil revela prejuicios de los adultos
Bucio lo dice de otra forma en su conversación con Mauricio Merino: nadie ha nacido todavía en este país en un espacio que no sea, entre otras cosas, racista. El video de los muñecos no es una anécdota simpática para las redes sociales. Es la prueba, en imagen, de esa frase.
























