Año 1, núm. 9, abril de 2026
ISSN 3122-3583
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El papel de los grupos colectivos en las Ciénegas de Lerma
Rubén López Cano *
Entre carrizos, canales y aves migratorias, las Ciénegas de Lerma resisten como uno de los últimos relictos lacustres del altiplano central. Frente a décadas de degradación ambiental, son ahora colectivos comunitarios quienes impulsan acciones de restauración que combinan conocimiento local, ciencia y organización social.
Quien se introduzca entre los canales de tulares y carrizos de las ciénegas de Lerma, ya sea en la sureña Laguna de Chignahuapan o de Almoloya, o bien en la gran Laguna central de Chimaliapan o Lerma, o bien en la pequeña Laguna norteña de Chiconahuapan o de Atarasquillo, podrá disfrutar el maravilloso paisaje del Nevado de Toluca que corona las aguas de los relictos del antiguo cuerpo lacustre de edad pleistocénica, hace más de 11 700 años, cuando, al dejar atrás las últimas glaciaciones, podía llegar a cubrir de 27 000 a 30 000 hectáreas, y que fue asiento, hace poco más de 4 000 años, de un modo de vida lacustre: un paisaje biocultural basado en la convivencia y adaptación al medio que se abastece de alimentos vegetales y animales asociados al medio acuático, mediante la caza, la pesca y las redes; practicaban la cestería y tejido a partir del tule y otras plantas acuáticas, y la cerámica, registro de la vida e historia sucesiva de los grupos culturales migrantes y con dominación sucesiva, entre matlazincas y aztecas, hasta la llegada del dominio español que se extendió por más de tres siglos, hasta el movimiento de independencia en 1810-1820, y posteriormente, la revolución, en otro lapso de 1910-1920.
Mapa antiguo de 1910 de las Ciénegas de Lerma, donde se observa la ciénega de Almoloya del Río o Chignahuapan. La segunda y tercera laguna forman un cuerpo continuo.
Aún a mediados del siglo pasado, en 1949, se registraba una superficie de 10 217 hectáreas y una capacidad de regulación de hasta 100 millones de metros cúbicos; para 2016 se reportaban hasta 4 400 hectáreas y una capacidad de regulación de apenas 44 millones de metros cúbicos.
Las Ciénegas de Lerma han pasado de más de 10 mil hectáreas a menos de la mitad en pocas décadas, afectadas por sobreexplotación de acuíferos, contaminación y fragmentación del sistema lacustre.
El valor ambiental de las Ciénegas de Lerma se manifiesta en 1994 cuando, en el marco del Tratado de Libre Comercio (TLC), la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) identifica a las Ciénegas de Lerma como uno de los 50 humedales de Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves de Norteamérica (AICAS), debido al registro de hasta 142 especies de aves acuáticas migratorias.
Otro importante elemento de valoración de las Ciénegas de Lerma es su inscripción en 2002 a la categoría de Humedales de Importancia Internacional Ramsar, para llegar finalmente a la promoción que hace el Gobierno del Estado de México hacia el gobierno federal para impulsar una categoría de protección federal, lográndose este el 22 de octubre de 2003, en la categoría de Área de Protección de Flora y Fauna Ciénegas de Lerma, con una superficie de 3 023.9 hectáreas.
Problemática de las Ciénegas de Lerma
Imagen satelital actual donde se observan los tres pequeños cuerpos de agua de las Ciénegas de Lerma. En línea rosa las subcuencas específicas (Google Earth, 15 de marzo de 2026).
La síntesis es muy compleja. La desecación provocada por la sobreexplotación de los manantiales que abastecían a las lagunas, así como después la sobreexplotación del acuífero por la gran cantidad de pozos del sistema Lerma, llegando al caso inclusive de presentar los denominados resumideros identificados por Federico Mosser; la desecación total que empezó a darse al menos en la Laguna de Almoloya del Río.
Otro aspecto es la fragmentación del ecosistema lacustre y de la vegetación forestal aguas arriba. La contaminación por descargas municipales crudas es otro problema importante que incluso ha provocado muerte masiva de peces, al haber exceso de materia orgánica en condiciones de elevadas temperatura y baja concentración de oxígeno, generando amoníaco, un gas letal para la vida; quema de tulares y vegetación acuática que aumentan el azolve y la materia orgánica disuelta en el agua; afectación a la biodiversidad local; uso del sistema lacustre como sitio de depósito de residuos municipales y de relleno con cascajo; expansión de vegetación exótica como el lirio acuático.
Es hasta 2012 cuando se publica el Programa de Manejo, con los siguientes objetivos:
- Conservar las ciénegas como una unidad ecológica que representa ecosistemas de alta biodiversidad, últimos remanentes de lo que fueron extensos humedales del altiplano central.
- Preservar la diversidad de especies silvestres acuáticas y terrestres. También propiciar un campo propicio para la investigación científica y el rescate y divulgación de conocimientos y prácticas tradicionales.
- Asegurar los servicios ambientales.
- Conservar el hábitat invernal de aves acuáticas migratorias.
Colectivos locales realizan limpieza de canales, control de especies invasoras, agricultura orgánica, monitoreo de fauna y actividades de ecoturismo como estrategias de recuperación ecológica.
Para lograr estos objetivos debemos tener una visión de cuenca. En el caso de la Laguna de Chignahuapan, las subcuencas específicas abastecedoras son San Pedro Techuchulco (12Aa0202), Arroyo Sanabria (12Aa0102) y A. Tlaxipehualapa (12Aa0201). Para la Laguna Chimaliapan, las subcuencas que le tributan son: Arroyo Xalatlaco (12Aa0301), Arroyo El Muerto (12Aa0302), Río Texcalapa (12Aa0303) y L. Chignahuapan (12Aa0901). Para la Laguna de Chiconahuapan, sus principales subcuencas abastecedoras son Río San Lorenzo (12Aa0602) y A. San Mateo (12Aa0601). Así entonces, es fundamental analizar la composición del uso de suelo de cada subcuenca, para determinar cómo repercute dicho uso hacia el aporte de escurrimientos, sedimentos y materiales hacia las lagunas, incluyendo el número de localidades aguas arriba y el saneamiento previo o no de las aguas residuales de dichas localidades que finalmente podrían llegar hacia las ciénegas.
La estructura agraria del conjunto de las subcuencas específicas es otro referente importante, ya que en la organización interna de la Ley Agraria se prevé el trabajo comunitario voluntario para objetivos de beneficio común. Para la Laguna de Chignahuapan, algunos de los núcleos agrarios en el área de influencia son: Comunidad de San Mateo Texcalyacac, ejido Santa María Jajalpa, Comunal de Tenango del Valle, ejido de San Lucas Tepemajalco, ejido San Antonio la Isla. De la Laguna Chimaliapan: ejido Ocoyoacac, ejido Santa María Asunción Tepezoyuca, ejido San Pedro Tlaltizapán, ejido San Miguel Chapultepec, ejido Mexicaltzingo, ejido Villa de Metepec, ejido San Sebastián y San Lucas. Finalmente, para la Laguna de Chiconahuapan: ejido San Mateo Atarasquillo, ejido Santa María Atarasquillo, ejido San Pedro Totoltepec, ejido San José del Llanito, ejido Santiago Analco, ejido Santa María Tlalmimilolpan, ejido Santa María Zolotepec, ejido San Nicolás Peralta, ejido Santa María Atarasquillo Sección Cieneguillas, entre otros.
En la actualidad es muy importante reconocer y valorar que la estructura social de los núcleos agrarios —donde está previsto “el tequio”, “los jornales” y el “trabajo comunitario”— se entrelaza con la formación de colectivos con distintos grados de integración y organización, desde mezcla de ejidatarios con avecindados o hijos de ejidatarios que ya no tienen derecho sobre la tierra, así como colectivos de jóvenes de comunidades originarias que han desarrollado estudios profesionales y que se organizan para realizar actividades que buscan la rehabilitación y/o restauración del ecosistema. Desarrollan actividades orientadas hacia la búsqueda de la sustentabilidad: jornadas de limpieza de residuos y de lirio acuático, tule y otros vegetales que están saturando canales y espejos de agua; ecoturismo, apicultura, agricultura orgánica, observación de la naturaleza, particularmente de aves. La suma de estas actividades comunitarias de restauración ambiental y actividades productivas sustentables permiten avizorar un mejor futuro para los pequeños espacios naturales que aún conservan las Ciénegas de Lerma.
En la conmemoración del Día del Biólogo y del Día Mundial de los Humedales, el pasado 4 de febrero, en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Lerma, tuvimos la gran oportunidad de escuchar las enseñanzas de cuatro colectivos, de los cuales se exponen los puntos más relevantes de su presentación.
Testimonios de los colectivos
Colectivo 1. Laguna Chiconahuapan o de Atarasquillo — Laguna de San Antonio de Los Llanitos Socorro Romualda Martínez
Realizan extracción de organismos exóticos como tule, lirio y carpa asiática, y control de maleza acuática de tule; para la carpa usan tendido de redes, retirando la carpa invasora. Como resultado, se liberan espejos de agua en la laguna. También hacen observación de fauna: cardenal, corvejón, aguililla rastrera, pato cuchara, gorrión melódico, ralón barrado grisáceo, lagartijero o verdugo americano, gallareta, garzón, grulla gris, pato real y cerceta de alas azules; rana arborícola, víbora de cascabel.
Colectivo 2. TrailFriends y Embarcadero de Los Espejos Laguna Chimaliapan Josué Núñez Mondragón y Karen Villegas Guzmán
Realizan conjuntamente con ejidatarios paseos en kayak para visitantes bajo la guía de una persona nativa de San Pedro Tultepec, Lerma. Son recorridos de seis personas, en dos horarios, amanecer y atardecer; se les habla de la importancia ecológica del sitio; usan lo tradicional, que es la canoa; trabajan conjuntamente con Don Toto y Don Miguel, quienes empezaron hace quince años; llevan un año utilizando los kayaks; hacen saneamiento del lirio de bola. La mala urbanización está acabando con las ciénegas. También los apoyan dos biólogos del Colectivo Megascops.
La recuperación del sistema lacustre requiere una visión de cuenca, coordinación institucional y fortalecimiento del trabajo comunitario que históricamente ha organizado la vida agraria de la región.
Colectivo 3. Colectivo Ramberri Laguna de Chimaliapan o Lerma — Capulhuac Magdalena Berriozabal Rojas
Realizan cultivos orgánicos libres de químicos, usando biofertilizantes; cultivan hortaliza, maíz nativo; hacen lombricomposta, lixiviado y supermagro. Empezaron a trabajar hace diez años. Tienen cortinas rompevientos; están en el segundo vaso, con ajolotes, acociles y ranas, para conservación y producción. Manejan la apicultura. Señalan tiraderos de basura dentro de los tres vasos; el desborde de agua contaminada dañó los cultivos de las chinampas, proveniente del río Acalote-San Juan en Capulhuac, que urge dragar. Les hacen análisis de suelos en ICAMEX; en 2025 ganaron un premio estatal por maíz orgánico. Sostienen que todos debemos sumar fuerzas y que debe ser obligatoria la educación ambiental, con un libro de educación ambiental propio del Estado de México.
Colectivo 4. Colectivo El Humedal San Pedro Cholula José Ruiz Lerma (Químico) y Karla Guerrero Carrillo (Bióloga)
Trabajan en un cuarto de hectárea de humedales recientes; el nivel del agua ha ido subiendo y se va abandonando el modelo de vida lacustre —tamal de pescado, tamal de ajolote, ya no hay—. Crean espacios para la reproducción de especies propias de la localidad. Iniciaron labores en marzo de 2021, en terrenos de la familia González Martínez; empezaron a sanear con agua turbia en marzo, y para enero de 2022 ya era mucho más limpia. Han hecho colaboraciones con instituciones públicas y de investigación: IPN, UNAM y UAM, para monitoreo de contaminantes en plantas. Realizan cursos y talleres de divulgación científica abiertos al público de San Pedro Cholula y Ocoyoacac; producción de chinampas, observación de aves, producción acuícola, educación ambiental, hortalizas; control del tule palma para disminuir la eutrofización; especies prioritarias para construir la chinampa: tule ancho, tule redondo, jara de agua; monitoreo biológico de aves, reptiles y peces. Las especies prioritarias identificadas son: mascarita de Lerma, acocil de Moctezuma, lagarto alicante, rana Moctezuma, culebra de agua panza negra, culebra de agua, ajolote de Lerma y papa de agua. Las amenazas directas detectadas son: plantas tratadoras de aguas residuales sin funcionar, incendios, contaminación directa por basuras y vísceras de animales, pérdida de identidad lacustre, fauna feral y especies exóticas invasoras.
Recomendaciones generales
De un trabajo de reflexión conjunto, se plantean las siguientes recomendaciones generales para la recuperación del sistema lacustre Ciénegas de Lerma:
- Llevar a cabo la restauración integral de los cuerpos de agua naturales y artificiales de la entidad, con visión de cuenca hidrológica.
- Identificar y fortalecer los corredores ecológicos entre la parte alta y baja de las cuencas, para favorecer la biodiversidad regional.
- Mantener la integridad en superficie y en volumen de los cuerpos de agua, para evitar atomización y posterior eliminación de los mismos.
- Verificar, eliminar y sancionar conexiones de descargas crudas hacia drenes naturales o artificiales que conduzcan el agua hacia los embalses.
- Llevar a cabo el tratamiento de aguas residuales domésticas o de cualquier otro origen, preferentemente con tecnologías blandas y sin elevado consumo de energía eléctrica, que tenga como destino el relleno o descarga hacia embalses.
- Mejorar la calidad del agua de los embalses a fin de evitar mínimas concentraciones de oxígeno o presencia de factores contaminantes hacia la biodiversidad local acuática y asociada.
- Utilizar los cuerpos de agua de la entidad como espacios de uso múltiple para conservación de biodiversidad, regulación de excedentes de agua de lluvia, ecoturismo, deporte e integración social.
- Identificar las especies paraguas acuáticas y subacuáticas clave para impulsar la restauración y manejo sustentable de sus poblaciones.
* Biólogo. Vocal del Segundo Consejo Directivo del Colegio Profesional de las Ciencias Biológicas del Estado de México.
Referencias
(1) Comisión Coordinadora para la Recuperación Ecológica de la Cuenca del Río Lerma. Cuenca del Río Lerma, Diagnóstico, Acciones Realizadas y Prospectiva. Octubre 2008, 47 diap.
(2) Gaceta de Gobierno del Estado de México. (2002). Decreto de creación del Área de Protección de Flora y Fauna Ciénegas de Lerma.
(3) Ibarra García, María Verónica. (2008). “El uso hegemónico del agua en la laguna Chignahuapan 1940-1969”. Sociedad y Política. Revista Mexicana de Ciencias Políticas, 19 pp.
(4) López Cano, Rubén. (2007). Peritaje en Materia Ambiental: demanda Gobierno del Estado de México ante la Federación y el Gobierno del Distrito Federal.
(5) Semarnat-CONANP. (2018). Programa de Manejo del Área de Protección de Flora y Fauna Ciénegas de Lerma. 162 pp.






























