Año 1, núm. 3, octubre de 2025
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Crisis o apocalipsis: una reflexión sobre el mal y la violencia en nuestro tiempo
Marcela Rubí Aguilar Arévalo
¿Vivimos una crisis pasajera o el apocalipsis de Occidente? El libro Crisis o apocalipsis explora la violencia, la banalidad del mal y la memoria de las víctimas como claves para resistir un tiempo marcado por la descomposición social.
Crisis o apocalipsis. El mal en nuestro tiempo, de Javier Sicilia y Jacobo Dayán, es una de las reflexiones filosóficas e históricas más importantes acerca del entendimiento del mal como concepto central de la crisis en la que vivimos en nuestro tiempo. A manera de diálogo, los autores buscan explicar las razones de la violencia, la inseguridad, la corrupción, la impunidad y la indiferencia, manifestaciones de la maldad que se han vuelto parte del día a día en México y en otras partes del mundo.
En México, la colusión Estado-crimen ha convertido al país en un Estado fallido, advierte la obra.
El diálogo que sostienen Javier Sicilia y Jacobo Dayán a lo largo de su obra está inspirado, dicen los mismos autores, en la conversación que sostuvieron Jorge Semprún y Elie Wiesel en 1995, en conmemoración de la liberación de los campos de exterminio nazis. Aunque en primera instancia el libro pareciera ser una analogía entre la violencia e indolencia que provocaron los campos de exterminio en la Alemania nazi y las desapariciones forzadas, la violencia y la inseguridad en México —todo esto, a consecuencia del crimen organizado y la impunidad—, los autores van más allá de la comparación. El libro es una referencia obligada para entender las consecuencias de la normalización sistemática de los crímenes y, en ese sentido, de la importancia de los testimonios y de la memoria de las víctimas como antídoto para el mal.
Así, los autores, entre otras cuestiones, responden: ¿qué significa “el mal” en nuestro tiempo? ¿Hasta qué punto somos responsables del mal por acción, omisión o indiferencia? ¿De qué manera se manifiesta “el mal”? ¿Qué nos dice de nosotros mismos que haya fosas clandestinas, desapariciones y asesinatos normalizados en México? O bien, ¿estamos viviendo una crisis temporal que puede superarse o un apocalipsis en sentido civilizatorio?
Para reflexionar acerca de estas cuestiones, los autores proponen colocar en el centro de la conversación la experiencia de las víctimas, la importancia de los testimonios, de la memoria ante la crisis civilizatoria, así como la descomposición social por la que atraviesa el mundo, con especial énfasis en el caso mexicano. De esta manera, más que ofrecer respuestas, el libro es un llamado urgente a recuperar la ética, la conciencia y la convivencia pacífica como coordenadas filosóficas en un mundo cada vez más violento, difuso y saturado de información falsa.
El libro propone la memoria de las víctimas como antídoto ético frente a la violencia y la impunidad.
El libro está organizado en cinco capítulos organizados cuidadosamente, en los que convergen la trayectoria de Javier Sicilia como poeta, novelista y activista —fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad a raíz del asesinato de su hijo en 2011— con la trayectoria de Jacobo Dayán como investigador especialista en derechos humanos, promotor y defensor de la justicia transicional.
El primer capítulo del libro está dedicado a la voz de las víctimas, es decir, “a poner en el centro de la conciencia humana el valor de la vida que la acumulación del poder niega”, en palabras de Javier Sicilia. Los autores en este capítulo revindican —como en su momento lo propuso el filósofo austríaco Jean Améry— el derecho al resentimiento como una forma de resistencia al olvido, a la indolencia y a la indiferencia que exacerba el mal, el dolor y el horror que viven las víctimas. Así, la memoria y el testimonio de las víctimas no solo son el recuerdo del dolor, sino la materialización del deseo de justicia, sin que este deseo sea subestimado o ignorado socialmente.
Para ahondar en las razones que propician el dolor, el sufrimiento y la maldad en el mundo, en el segundo capítulo —mi favorito por su profundidad ética y filósofica— los autores reflexionan acerca del papel que tienen las plataformas digitales y los sistemas de información en la formación de percepciones sociales, que más tarde se convierten en normas sociales, y sus consecuencias en la banalización del mal. Olvidar o distanciarse del sufrimiento —a manera de indiferencia— es una forma de normalización de la maldad humana. Para ejemplificar las consecuencias de la fragmentación de la culpa, la indiferencia o la inacción, los autores retoman la propuesta de Hannah Arendt acerca del término “banalidad del mal” como una forma en que opera la sordera, la indiferencia y la falta de empatía hacia las víctimas que normaliza la violencia, el odio y el sufrimiento.
El tercer capítulo, “Crisis o apocalipsis”, es un recorrido histórico de lo que llamamos Occidente. Los autores discuten si la crisis civilizatoria por la que pasamos es eso, una crisis, o bien, el apocalipsis de la era de Occidente. Lo anterior, a partir de vislumbrar nuevas formas de lo que llaman ahumano que va acompañado de nuevas formas de inhumanidad que empiezan a manifestarse como la inteligencia artificial o la manipulación genética.
El concepto de la banalidad del mal de Hannah Arendt inspira parte central del análisis.
El caso de México es el eje central del cuarto capítulo, el cual describe la crisis por la que atraviesa el Estado mexicano y la descomposición del tejido social en su conjunto. Las manifestaciones de ello son bastas: la violencia, los homicidios, desapariciones, tortura, desplazamiento forzado, corrupción, extorsiones y devastación de los pueblos indígenas, solo por mencionar algunos. En palabras de Jacobo Dayán, “la colusión del Estado con el crimen organizado lo ha convertido en un Estado absolutamente fallido”.
Finalmente, el quinto capítulo trata acerca de los estragos y las formas de resistencia a las que se aferra la maldad en nuestro tiempo. El miedo, la violencia y la capacidad de ejercer temor en los otros encuentra eco en la apatía, en la indiferencia y en el olvido del dolor de las víctimas, en el olvido de los colectivos de resistencia y de los movimientos que quieren nombrar y no olvidar.
En suma, Crisis o apocalipsis es una invitación a mirar de frente lo que hoy significa la maldad, cómo opera y las manifestaciones —o consecuencias— de su normalización, de la banalización de ésta. Es una conversación que invita a comprender que en las diferencias se puede converger si se promueve el diálogo, ya que si ello no existe, es posible omitir, callar, minimizar o evadir el dolor, las cuales son formas en las que el mal encuentra espacio para perpetuarse.
Crisis o apocalipsis: El mal en nuestro tiempo
Javier Sicilia, Jacobo Dayán
Editorial Taurus, 2025


























